El codo de tenista, también conocido como epicondilitis lateral, es una lesión dolorosa de los músculos del antebrazo, principalmente del tendón del músculo extensor radial corto del carpo.
Hay varias opciones de tratamiento para el codo de tenista. En la mayoría de los casos, el tratamiento supone un trabajo en equipo entre médicos, fisioterapeutas y, en algunos casos, cirujanos.
¿Qué es el codo de tenista?
Esta lesión es principalmente una inflamación o, en algunos casos, un microdesgarro de los tendones que unen los músculos del antebrazo en la parte externa del codo, donde los músculos del antebrazo y los tendones se dañan por el exceso de uso o movimientos muy repetitivos.
Principales causas del codo de tenista
La causa principal de esta lesión radica en la contracción repetida de los músculos del antebrazo que utilizas para extender y elevar la mano y la muñeca. Los movimientos repetidos y el esfuerzo ejercido en los tejidos puede resultar en pequeños desgarros de los tendones que unen los músculos del antebrazo a la prominencia ósea en la parte externa del codo.
La mayor parte de los pacientes afectados oscilan entre los 30 y los 50 años, y los podemos dividir en dos grupos, los practicantes de deportes de raqueta y aquellos afectados por otras actividades.
- Afectados por deportes de raqueta
La práctica del tenis o el pádel principalmente, donde debemos realizar diferentes movimientos del juego, como pueden ser los revés de una mano, son los principales causantes del desarrollo de la epicondilitis. Por ello, las modificaciones en la técnica o un entrenamiento adecuado y ejercicios de calentamiento previos pueden disminuir el riesgo de padecer esta lesión. Algunas causas biomecánicas claras en los pacientes son:
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- La incapacidad de mantener la muñeca fija a la hora de realizar el golpe de revés. Lo recomendable para evitar el desarrollo de la epicondilitis sería mantener la muñeca rígida o bloqueada e insistir en la rotación del tronco para descargar en lo posible la musculatura.
- La utilización de raquetas muy rígidas junto a musculatura débil y con poca elasticidad puede incrementar el riesgo a padecer esta lesión.
- Otras ocupaciones
Esta lesión no sólo ocurre en practicantes del tenis, sino también puede aparecer al realizar actividades laborales o recreativas que requieren el uso repetitivo del músculo del antebrazo. Ejemplo de ello son carpinteros, enfermeros e incluso peluqueros.
Los síntomas del codo de tenista
El principal dolor radica en la parte externa del codo con extensión hacia el antebrazo. Al comienzo de esta, el dolor es mecánico y puede solo aparecer al realizar ejercicios repetitivos del movimiento. Con el tiempo el dolor pasará a ser crónico, llegando a aparecer incluso estando en reposo y aumentando con los esfuerzos. Estos síntomas suelen aparecer en el brazo dominante del paciente.
Diagnosticación para la lesión del codo de tenista
El diagnóstico se basa en la historia clínica y el examen físico, sin necesidad de pruebas complementarias.
Durante la exploración también se realiza una prueba de fuerza comparándola con la extremidad opuesta, con el fin de comprobar si esta está disminuida. Además, en este exámen se observa la columna cervical y el hombro, dado que algunos dolores localizan su dolor en el codo.
En este caso la radiografía no tendría valor diagnóstico. Para estos casos se usa la ecografía, la cual permite ver el grado de afectación del tendón.
Tratamiento
En caso de que después de 6 o 12 semanas los síntomas persistan, el médico podría recomendar una cirugía.
La realización de una cirugía dependerá de una variedad de factores como por ejemplo , el alcance de la lesión, la salud del paciente y sus necesidades personales.
La rehabilitación puede durar alrededor de una semana. Después de esta el médico será el encargado de indicar cuando el paciente puede retomar la actividad deportiva.
El primer paso para la recuperación de esta lesión es el reposo del brazo.
Junto a esta recuperación se puede recurrir a medicamentos antiinflamatorios, como por ejemplo el Paracetamol o Ibuprofeno, según indique el especialista.
También es recomendable recurrir a un fisioterapeuta que indique ejercicios útiles para fortalecer los músculos del área afectada.
Ante cualquier signo de dolor o molestia, no dudes en acudir a Clínica Osten, donde estaremos encantados de resolverle sus dudas y ayudarte a retomar tu calidad de vida. ¡Infórmate!