Los tics son movimientos involuntarios que se dan mayoritariamente en niños, pero también puede afectar a algunos adultos. Suelen aparecer en momentos de alta tensión o estrés, responden a una función neurobiológica en relación al entorno y al contexto donde se desencadenan. En su mayoría, los tics no resultan ser un problema y son transitorios si su duración es inferior a un año. Si un tic se presenta durante más de un año, se podría catalogar como crónico, y se podría mantener durante un largo periodo de tiempo, inclusive puede no desaparecer, afectando al día a día sin molestias aparentes, ya que son inofensivos, pero puede resultar molesto.
¿Cuál es la causa de los tic?
El cerebro es un órgano complejo con un funcionamiento altamente estudiado, aunque aun sabiendo los mecanismos cerebrales que intervienen en los tic, no se sabe por qué se dan tics. Muchos de los tics surgen durante la niñez, y suelen desaparecer con el paso del tiempo. Sin embargo, existen otros tics que se originan como consecuencia de una enfermedad degenerativa que implique trastornos de movimiento. El síndrome de Down, trastornos autistas o traumatismos craneoencefálicos, pueden ser la causa de tics. También el consumo de drogas o la ingesta de elementos tóxicos, tienen como consecuencia la aparición de tics.
Tipos de tics
Los tics nerviosos se pueden clasificar de diferentes formas, en base a los movimientos o los sonidos que se producen cuando se tiene el tic.
Motores: Movimientos involuntarios. Pueden ser simples o complejos:
- Simples: Se da cuando se produce la contracción de un sólo grupo muscular. Ejemplos frecuentes de este tic pueden ser, el guiño de los ojos, muecas faciales, estirar el cuello o encoger los hombros.
- Complejos: Se involucran más de un grupo muscular. Estos tics pueden confundirse con acciones hechas a propósito. Algunos ejemplos podrían ser dar palmadas o saltar.
Vocales: Se caracterizan por emitir sonidos de forma involuntaria. Tal es el caso de los gruñidos, gritar o cualquier otro tipo de sonido involuntario.
Tratamiento de los tic
Como hemos mencionado anteriormente, algunos casos de tic que no son crónicos, es decir que duren menos de un año, no necesitan tratamiento y desaparecen por sí solos. Sin embargo, los tics con recurrentes durante más de un año se catalogan como crónicos y necesitan ser sometidos a tratamiento. Debido al fuerte componente psicológico en estos movimientos involuntarios, es recomendable realizar técnicas de relajación que despejen la mente. La práctica de yoga ayuda de una forma efectiva a tratar los tic. Entre los beneficios de su práctica podemos encontrar la mejora de la concentración, ayuda a la relajación, reduce el estrés y ayuda a la coordinación.
En Clínica Osten nuestros profesionales estudian cada caso para ofrecer las terapias más adecuadas
Alguna de las terapias recomendadas son:
Para los tics que duran menos de un año y no son crónicos, generalmente no se requiere tratamiento, ya que suelen desaparecer por sí solos. Sin embargo, los tics persistentes o crónicos se benefician de un enfoque terapéutico especializado:
- Terapias de relajación: Dado el componente psicológico de los tics, las técnicas de relajación pueden ser muy útiles. La práctica de yoga es una terapia efectiva que mejora la concentración, la relajación, reduce el estrés y favorece la coordinación.
- Terapia cognitivo-conductual (TCC): Esta terapia ayuda a los pacientes a entender y manejar los pensamientos y comportamientos que pueden contribuir a los tics.
- Terapias ocupacionales: Los terapeutas ocupacionales pueden trabajar con los pacientes para desarrollar estrategias que reduzcan la frecuencia e intensidad de los tics en la vida diaria.
Intervenciones psicológicas: A veces, los tics están relacionados con trastornos como el TOC o el TDAH, y tratar estas condiciones subyacentes puede ayudar a reducir los tics.
Síndrome de Gille de la Tourette
Es un trastorno neurológico que se caracteriza por la presencia de tics. Este síndrome comienza desde la infancia y su intensidad puede variar con el tiempo. Se caracteriza por la presencia de tics motores y vocales, que dependiendo el grado del síndrome puede afectar de diferentes formas a las actividades diarias.
La causa exacta del síndrome de Tourette es desconocida, pero se cree que se puede deber a la combinación de factores genéticos y ambientales. No existe cura para este síndrome, pero se puede tratar mediante fármacos y terapias que ayuden a manejar los síntomas.
En ocasiones los tics van unidos a otras patologías como, el TOC o TDAH.
Tics en niños
Los tics son más habituales en niños que en adultos. Suelen presentarse entre los 3 y los 7 años, donde la mayoría son de tipo transitorio y no representan un problema grave para la salud del infante. Los padres deben ser pacientes e intentar no estresar al niño por la presencia de los tics, y si los tics son persistentes y aumentan su intensidad, se recomienda acudir a un especialista.
Si tú o tu hijo sufrís de tics persistentes que impiden tu vida diaria, te recomendamos acudir a a Clínica Osten, contamos con especialistas en éste ámbito, que te ayudarán en todo lo que necesites. No dudes en contactar con nosotros, reserva tu cita aquí.