En la actualidad la obsesión con el móvil se denomina phubbing, y es un síndrome que a día de hoy tienen muchas personas de nuestro alrededor, aunque muchas de ellas no son conscientes. Este síndrome se refiere concretamente al individuo que en situaciones sociales no interactúa con el resto de personas que tiene a su alrededor, sino que se centra exclusivamente en el móvil. Este síndrome puede ir creando otro tipo de adicciones como adicción a redes sociales, adicción a aplicaciones de chats, etc. Además, este síndrome causa diferentes lesiones que tratamos periódicamente en Clínica Osten.
Consecuencias del síndrome del móvil
Estas consecuencias reúnen una serie de trastornos físicos y psicológicos que afectan el día a día de las personas que lo padecen.
Una de las primeras partes afectadas son los ojos, ya que son los que sufren el contacto directo en todo momento con el dispositivo móvil, causando un deterioro en la vista debido a la luz que emiten. El dispositivo que más afecta a los ojos sin duda es el móvil, debido a que suelen implicar un mayor acercamiento a los ojos.
Existen diversos estudios que afirman que varios componentes de la “luz azul”, con la que cuentan muchos de nuestros dispositivos, afectan de manera muy sensible a nuestra retina, la cual podría acabar destruyéndose. Tanto este daño como otros muchos, suelen ser daños irreversibles, lo que supone un verdadero problema para las personas que cuentan con alguno de estos.
Dentro de todos los dispositivos que se encuentran disponibles en el mercado, existe una lista de los 15 dispositivos que más radiación emiten. Los 3 dispositivos más peligrosos en cuanto a radiación son: Motorola Edge, ZTE Axon 11 5G y One Plus 6T.
Lesiones musculoesqueléticas
Utilizar el teléfono móvil también genera lesiones musculoesqueléticas, sobre todo molestias musculares en zonas de la espalda y el cuello.Los fisioterapeutas de Clínica Osten han afirmado que no saber darle un uso adecuado al móvil y tenerlo durante todo el día en las manos, hace que se adopten posturas inadecuadas.
Las lesiones más frecuentes que se suelen generar por no realizar un uso responsable de los dispositivos electrónicos son:
- Síndrome del túnel carpiano: es provocado por una inflamación de los tendones flexores superficiales de los dedos, en su paso por el canal del carpo, es decir la cara anterior a la muñeca. Produce sensación de hormigueo y adormecimiento de los dedos.
- Rizartrosis: se produce por la degeneración del cartílago que recubre el dedo pulgar y que ayuda a que se deslice con suavidad.
- Tendinitis de Quervain: el dolor se sitúa en el dedo pulgar y se presenta cuando hay movimiento, por ejemplo cuando deslizamos sobre la pantalla del móvil.
- Lesión del nervio cubital: este nervio pasa por el codo y puede provocar dolor al quedar atrapado contra el hueso cuando estamos tumbados con el teléfono móvil.
- Cervicalgia: dolor que nace en la parte alta del cuello, donde se enganchan los músculos del cuello. Al utilizar el teléfono tenemos tendencia a flexionar el cuello para visualizar bien la pantalla, en lugar de elevar la pantalla a la altura de nuestros ojos.
- Tendinitis: si no utilizamos el teléfono móvil utilizando una correcta postura, podría aparecer una tendinitis en varias zonas de nuestro cuerpo. Como consejo, se recomienda utilizar estos dispositivos correctamente sentados, con ambas manos y con el dispositivo apoyado en la mesa. Además, casi toda la población utiliza solo el dedo pulgar para escribir, o incluso un único dedo, esto hace que aumente el riesgo de sufrir tendinitis.
Este tipo de lesiones hay que tratarlas por profesionales y corregirlas con tiempo para que no empeoren, sin embargo, es habitual que aparezcan otras afecciones que necesiten otro tipo de tratamiento, como la vista cansada, déficit de atención, ansiedad, etc.
Para finalizar este artículo sobre el síndrome del móvil, os proporcionamos una serie de consejos con el fin de evitar las lesiones anteriormente nombradas.
- Gestionar el tiempo que pasas conectado.
- Fijar un tiempo máximo y cumplir ese horario.
- Si trabajas frente a una pantalla, es preferible que sea frente a dispositivos de mayor tamaño (Pc o Tablet).
- Mantener el teléfono a la altura de los ojos y no dirigir la cabeza hacia la pantalla.
- Descansar la vista con frecuencia y no pasar mucho tiempo en la misma postura.
- Practicar rutinas de estiramientos y relajación, especialmente para la zona cervical y espalda.
El teléfono móvil se ha convertido en un aparato tan indispensable que a veces es difícil darse cuenta de que se está abusando de su uso, pero la adicción a este dispositivo es un problema real y es importante no ignorarla, y tratar de cambiar tus hábitos. Si tienes la sensación de presentar algunos de los síntomas mencionados anteriormente, no dudes en contactar con nuestros especialistas en el siguiente enlace.