La cadera es de las articulaciones más afectadas normalmente por lesiones y envejecimiento, la cual conlleva a degeneraciones de huesos y cartílagos. Por esta razón, es fundamental tratar únicamente la cadera con traumatólogos especialistas en esta parte del cuerpo, el cual ayude a evitar lesiones crónicas que afecten de manera severa en la vida del paciente.
En Clínica Osten contamos con profesionales de alto nivel y gran experiencia que están dispuestos a ayudarte ante cualquier caso de dolor o lesión tanto de cadera como en cualquier otra parte del cuerpo. En esta ocasión vamos a profundizar qué es la bursitis, por qué se produce, síntomas, causas, prevención y los mejores tratamientos para hacer frente a ella.
¿Qué es la bursitis de cadera?
Para comprender esta lesión debemos de comenzar definiendo qué es una bursa. Se pueden relacionar con sacos gelatinosos que se encuentran por todo el cuerpo, hombro, codo, rodilla y talones, además de en la cadera. Las bursas contienen líquidos y se encuentran situadas entre los huesos y los tejidos blandos, las cuales actúan como almohadillas y reducen la fricción de los huesos.
Por lo que una vez definido esto, la bursitis es una inflamación de la bolsa. Existen dos tipos de bolsas principales que con frecuencia se irritan e inflaman. Una bursa cubre el punto óseo del hueso de la cadera y la otra recubre el área de la ingle.
Los síntomas que se presentan ante la bursitis de cadera
Normalmente las patologías de cadera se presentan con un agudo dolor en la articulación y en muchas ocasiones este dolor se prolonga hacia las piernas. Además, del dolor, se acompaña por la inflamación considerable de la zona, por lo que el paciente que lo padezca presentará diferentes dificultades para realizar una serie de movimientos.
En otras situaciones, el paciente puede sentir calor en la zona, especialmente las que se encuentren inflamadas, por lo que también mostrarán una debilidad e inmovilidad en la cadera y piernas.
Los dolores y síntomas mencionados se pueden ver agravados durante la noche, en el momento de acostarse sobre la cadera afectada, así como al levantarse de una silla después de un periodo largo. También puede empeorar al caminar, subir o bajar escaleras o ponerse en cuclillas.
¿Qué causa la bursitis de cadera?
La bursitis de cadera suele aparecer con mayor frecuencia en mujeres y en personas de mayor edad, aunque esto no quita que pueda afectar a jóvenes y hombres.
Algunos factores que explican la aparición de la bursitis de cadera son:
- Uso excesivo/presión repetida en la cadera: la bursitis de cadera suele aparecer tras largos periodos de actividad repetitiva como estar de pie, caminar, subir o bajar escaleras, correr, etc.
- Lesiones de cadera: caerse sobre el costado de la cadera, golpearla contra una superficie o encontrarse recostado sobre ella durante largos periodos puede irritar la bolsa y causar esta lesión.
- Otras lesiones en la parte inferior del cuerpo: problemas en zonas como la columna vertebral, piernas o rodillas pueden afectar a la inestabilidad y provocar dicha lesión.
- Piernas con longitudes desiguales: las bolsas protectoras pueden irritarse y crear fricción entre las articulaciones, provocando de este modo que aparezca la bursitis de cadera.
Cómo se diagnostica la bursitis de cadera
Cuando el paciente acude al especialista de cadera se le somete a una exploración física donde se explorará la posible inflación. Además, dependiendo de la situación del paciente, deberá de someterse a pruebas de imagen diagnóstica, como por ejemplo, radiografías o resonancias magnéticas con el fin de ampliar la información y poder llegar a una conclusión certera. En Clínica Osten dedicamos el tiempo necesario a estudiar la situación de cada paciente, con el objetivo de una recuperación óptima del paciente, sin posibles recaídas.
Tratamiento de la bursitis de cadera sin cirugía
El principal tratamiento de esta lesión en muchas ocasiones no implica ningún tipo de cirugía, ya que muchos de los pacientes que sufren bursitis de cadera pueden experimentar alivio con simples hábitos como por ejemplo:
- Evitando actividades que fuerzan el uso de la cadera y su rotación.
- Con medicamentos antiinflamatorios no esteroides, es decir, como el ibuprofeno, el cual se debe de usar con precaución y durante periodos limitados de tiempo.
- Dispositivos de ayuda como bastones o muletas durante una semana o el periodo de tiempo que sea necesario.
- Terapia física con el fin de aumentar la fuerza y flexibilidad de la cadera, los cuales puede hacer el paciente en su casa o junto a un fisioterapeuta.
Tratamiento de la bursitis de cadera con cirugía
En casos muy aislados se necesita una intervención quirúrgica para tratar la bursitis de cadera, si la bursa permanece inflamada y dolorida, se procederá a extraer la bursa.
Esto se realizará por medio de una novedosa técnica que consiste en una pequeña apertura sobre la cadera y junto a una cámara e instrumentos para cortar la bolsa el médico extraerá el elemento de manera poco invasiva y con una recuperación rápida y poco dolorosa.
Ante cualquier signo de dolor o molestia en la cadera, no dude en acudir a Clínica Osten, donde estaremos encantados de resolverle sus dudas, y ayudarle a retomar su calidad de vida nuevamente. ¡Infórmate!