Vuelta al trabajo después de las vacaciones: cómo cuidar tu espalda y prevenir molestias
Después de unas semanas con ritmos diferentes, el cuerpo también necesita un periodo de adaptación.
14/09/2026
Cuando hablamos de dolor lateral de cadera nos referimos habitualmente a las molestias localizadas en la parte externa de la articulación, aproximadamente sobre la prominencia ósea que podemos notar al tocar el lateral del muslo, conocida como trocánter mayor.
El dolor puede sentirse:
En algunos casos también puede extenderse ligeramente hacia la cara lateral del muslo, aunque la distribución de los síntomas puede variar.
Tumbarse sobre un lateral aumenta la presión directa sobre los tejidos que rodean la parte externa de la cadera.
Si alguna de estas estructuras está sensible o existe una tendinopatía, esa compresión mantenida puede hacer que el dolor sea especialmente evidente durante la noche.
También puede ocurrir que el problema aparezca en la cadera que queda arriba. Al dormir de lado, la pierna superior puede caer hacia delante y hacia dentro, aumentando la tensión y la compresión sobre determinados tendones.
Por este motivo, la postura nocturna puede influir en los síntomas, aunque normalmente no sea la única causa del problema.

Una de las causas más habituales de dolor en la parte externa de la cadera es el denominado síndrome de dolor trocantérico mayor.
Este término engloba diferentes alteraciones de los tejidos que rodean al trocánter, especialmente los tendones de los músculos glúteo medio y glúteo menor.
Durante años, muchos casos se diagnosticaban directamente como bursitis trocantérica. Sin embargo, actualmente sabemos que en una parte importante de los pacientes el origen del dolor está más relacionado con una tendinopatía glútea que con una inflamación aislada de la bursa.
Los músculos glúteos participan en la estabilidad de la pelvis y en movimientos cotidianos como caminar, subir escaleras o mantenerse sobre una pierna.
Cuando los tendones que unen estos músculos al fémur reciben una carga superior a la que pueden tolerar, pueden aparecer dolor y pérdida de capacidad funcional.
No siempre existe una lesión concreta que marque el inicio. A veces los síntomas aparecen progresivamente después de aumentar la actividad física, comenzar a caminar más, correr, realizar cuestas o cambiar determinadas rutinas.
No necesariamente.
Las bursas son pequeñas estructuras que ayudan a reducir la fricción entre tejidos. Alrededor de la cadera existen varias y pueden irritarse, pero atribuir cualquier dolor lateral de cadera a una bursitis puede simplificar demasiado el problema.
En algunos pacientes existe afectación de la bursa junto con alteraciones tendinosas. En otros, el origen puede encontrarse principalmente en los tendones glúteos.
Distinguir entre estas situaciones es importante porque el tratamiento debe adaptarse al origen de los síntomas y a la capacidad funcional del paciente.
Aunque el síndrome de dolor trocantérico es frecuente, no es la única explicación posible.
Artrosis de cadera
La artrosis de cadera suele producir dolor en la zona inguinal o anterior, pero algunas personas pueden percibir molestias también hacia el lateral.
Puede acompañarse de rigidez, reducción de movilidad y dificultad para realizar acciones como ponerse los zapatos, subir escaleras o levantarse de una silla.
Dolor procedente de la zona lumbar
Algunas alteraciones de la columna lumbar pueden producir dolor que se percibe alrededor de la cadera.
Cuando existen síntomas que se extienden por la pierna, hormigueos, alteraciones de sensibilidad o pérdida de fuerza, es especialmente importante valorar si existe participación de estructuras nerviosas.
Sobrecarga muscular
Un aumento brusco de la actividad física, largas caminatas, carreras, cambios de entrenamiento o determinadas actividades deportivas pueden provocar molestias musculares alrededor de la pelvis y la cadera.
Lesiones articulares u otras patologías
En determinados casos, el origen puede encontrarse dentro de la propia articulación o en otras estructuras de la pelvis. Por esta razón, cuando el dolor persiste no conviene asumir automáticamente que se trata de una bursitis.
Factores que pueden favorecer el dolor lateral de cadera
No existe una única causa. Con frecuencia intervienen varios factores relacionados con la carga que recibe la zona.
Entre ellos pueden encontrarse:
Identificar qué situaciones coinciden con el inicio de las molestias ayuda a orientar la valoración.

Cuando el dolor aparece principalmente por la noche, algunos cambios sencillos pueden reducir temporalmente la presión sobre la zona.
Evita dormir directamente sobre el lado doloroso
Si el apoyo directo provoca dolor, cambiar de lado puede disminuir la compresión de los tejidos sensibles.
Coloca una almohada entre las piernas
Dormir de lado con una almohada entre las rodillas puede ayudar a mantener las piernas más alineadas y evitar que la pierna superior caiga hacia delante.
La almohada debe tener un grosor suficiente para resultar cómoda, sin forzar la posición.
Alterna las posturas
Mantener cualquier postura durante demasiadas horas puede generar molestias. Cambiar de posición durante la noche es normal y puede ayudar a evitar una presión continuada.
Revisa temporalmente las actividades que aumentan el dolor
Si además del dolor nocturno notas molestias al correr, caminar largas distancias o subir escaleras, puede ser útil reducir temporalmente la carga antes de volver a aumentarla de forma progresiva.
Esto no significa dejar de moverse por completo, sino adaptar la actividad a la tolerancia del momento.
No todos los ejercicios que producen sensación de estiramiento son adecuados para todos los tipos de dolor lateral de cadera.
En algunas tendinopatías, determinadas posiciones de estiramiento pueden aumentar la compresión sobre los tendones y empeorar temporalmente los síntomas.
Por eso, cuando el dolor persiste, es preferible que el programa de ejercicios se adapte a la valoración individual en lugar de realizar rutinas genéricas encontradas en internet.
El ejercicio y la fuerza en el tratamiento del dolor lateral de cadera
Cuando existe una tendinopatía glútea, el tratamiento suele incluir una gestión adecuada de las cargas y un programa progresivo de ejercicio.
El objetivo es mejorar la capacidad de los músculos y tendones para tolerar las exigencias de la vida diaria o del deporte.
Dependiendo de cada caso, el trabajo puede incluir:
La progresión es importante. Hacer demasiado ejercicio demasiado pronto puede aumentar los síntomas, mientras que evitar completamente la actividad durante periodos prolongados tampoco suele ser la estrategia más útil.
Una molestia puntual después de aumentar la actividad física puede mejorar al ajustar temporalmente las cargas. Sin embargo, conviene realizar una valoración cuando el dolor:
También es recomendable consultar si el dolor aparece de forma repetida cada vez que se aumenta la actividad.
El diagnóstico comienza con una historia clínica y una exploración física.
El especialista valorará dónde se localiza exactamente el dolor, qué movimientos lo reproducen, desde cuándo está presente y qué actividades pueden estar relacionadas con su aparición.
La exploración también permite valorar la movilidad de la articulación, la fuerza muscular y determinados movimientos funcionales.
En algunos casos puede ser necesario realizar pruebas de imagen, como una radiografía, ecografía o resonancia magnética. Sin embargo, no todos los pacientes necesitan las mismas pruebas y su indicación dependerá de los hallazgos de la valoración inicial.
El tratamiento depende de la causa.
Cuando existe una tendinopatía, suelen tener especial importancia el control temporal de las actividades que generan demasiada carga y un programa progresivo de ejercicio terapéutico.
La fisioterapia puede ayudar a trabajar la fuerza, la movilidad y la capacidad funcional, además de orientar al paciente sobre cómo adaptar sus actividades durante la recuperación.
En determinados casos pueden valorarse otras opciones terapéuticas según el diagnóstico y la evolución. Por eso, antes de decidir un tratamiento concreto es importante identificar qué estructura está implicada y cuál es la situación clínica del paciente.
Cuando el dolor lateral de cadera al dormir se mantiene durante varias semanas o empieza a limitar las actividades cotidianas, una valoración especializada puede ayudar a determinar su origen.
En Clínica Osten, la Unidad de Cadera en Sevilla permite abordar estos problemas desde diferentes áreas según las necesidades de cada paciente.
Traumatología puede realizar la valoración médica y determinar si son necesarias pruebas complementarias, mientras que fisioterapia y readaptación pueden intervenir cuando el tratamiento requiere recuperar fuerza, movilidad y tolerancia a la actividad.
El objetivo es no tratar únicamente el punto donde duele, sino entender qué está provocando los síntomas y qué factores pueden estar manteniéndolos.
El dolor lateral de cadera al dormir de lado puede tener diferentes causas. Una de las más frecuentes es el síndrome de dolor trocantérico, relacionado en muchos casos con los tendones de la musculatura glútea, aunque también existen otras posibles explicaciones.
Cambiar temporalmente la postura al dormir, reducir la presión directa sobre la zona y ajustar las actividades que aumentan los síntomas puede ayudar en molestias leves.
Sin embargo, si el dolor persiste, interrumpe habitualmente el descanso o limita caminar, hacer ejercicio o realizar actividades cotidianas, es recomendable valorar la cadera para conocer qué está ocurriendo.
Si necesitas estudiar el origen de tu dolor, puedes solicitar una cita en la Unidad de Cadera de Clínica Osten en Sevilla para realizar una valoración y establecer el tratamiento más adecuado según tu caso.
Después de unas semanas con ritmos diferentes, el cuerpo también necesita un periodo de adaptación.